La operación Biting (continuación)
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L'artillerie lourde allemande en 1940 pendant les combats de la campagne de France.

La flak entra en acción desde los primeros minutos. El grupo de paracaidistas encargado de despejar el paso hacia el mar es soltado demasiado lejos de la zona de salto. Los dos otros saltos son alcanzados. Algunas ráfagas, una granada, los seis guardianes del radar son rápidamente abatidos. Los alemanes reaccionan pronto: apenas desmontado el radar, una MG comienza a escupir sus balas. Unos hombres caen. Pero el objetivo está ya en manos de Cox. Tras haber destruido los radares, los dos grupos comienzan la evacuación ordenadamente, con dirección a la playa. Ésta tan solo lleva bajo el control del tercer grupo algunos minutos. De camino, este grupo se cruza con una patrulla alemana: «Hallo!». Los alemanes los toman por amigos. ¡Había que creer que los paracas no habían sido molestados en ningún momento! Un soldado alemán sigue por error a nuestros ingleses y estos se deshacen de él con un cuchillo.
La playa despejada, el ingeniero Cox, el mayor Frost y el resto del comando embarcan en las embarcaciones rápidas de la Royal Navy y llegan a puerto bajo los disparos de los alemanes.

Es un éxito total. El radar está en manos de los ingenieros ingleses. La operación no causó más que dos muertos, seis heridos y seis desaparecidos. Biting es un modelo para todas las acciones de comandos. Contribuirá sobre todo a profundizar el avance aliado en la tecnología radar. Cuando corría el año 1943, los primeros señuelos –el sistema «Windows»- son puestos a punto y utilizados. Se trata de finas láminas de aluminio que, soltadas en grandes cantidades en el aire, confunden los ecos del radar. El radar queda entonces tapado y no puede detectar a los aviones, que quedan ocultos tras una masa metálica.