
La Guerra Civil Española (1936/39) fue
para los ejércitos de todo el mundo un laboratorio de pruebas
para las guerras modernas que estaban por llegar. Los alemanes,
en particular, experimentaron la utilización táctica
del bombardero moderno. El avió de bombardeo es capaz de
atacar y aterrorizar a cualquiera y en cualquier lugar: militares,
aunque también industrias y civiles no están ya
protegidos tras la línea de frente. Por si fuera poco,
el bombardero es la última arma, capaz de poner de rodillas
a cualquier potencia. Ahí reside el imperativo de hacer
frente a esta amenaza.
Los sistemas por entonces bien conocidos, aviones de caza y DCA
son mejorados en este sentido. Pero es la tecnología de
radio-detección o R.A.D.A.R. la que toma
la delantera. El hecho de poder localizar una flota de aviones
enemigos antes de que alcance su objetivo permitirá hacer
frente al ataque de forma eficaz.
El principio
de radio-detección es el fruto de investigaciones llevadas
a cabo en todo el mundo desde finales del siglo XIX. Pero no es
hasta 1934 cuando los primeros sistemas operacionales son puestos
a punto e instalados sobre barcos con el fin de detectar los icebergs
y los navíos que se cruzasen en su ruta.
Los militares británicos se interesan sobre todo en los
radares de víspera para proteger su isla de las incursiones
aéreas, pero equipan también algunos de sus barcos
para vigilar el mar. Desde 1937, la Royal Air Force pone en funcionamiento
estaciones de vigilancia, la Chain Home, que acabarán por
cubrir todo el territorio británico en 1940. Estos radares
son rudimentarios, ya que se limitan a indicar formaciones que
se acercan a su zona de detección, pero se les dará
buen uso durante la batalla de Inglaterra.
Por
su parte, los alemanes enfocan sus investigaciones tanto en la
víspera, es decir, a la vigilancia pasiva del espacio aéreo
(sistema Freya) y del mar (sistema Mammut), como en el guiado
de cañones de DCA y proyectores (sistema Wurzburg), y los
tiros de artillería de marina (See-riese).
Desde una perspectiva ofensiva, los radares alemanes eran los
más móviles pero la ejecución de la Blitz,
y las incursiones aéreas británicas en la Europa
ocupada obligaban a la Luftwaffe a poner en marcha una red de
detección comparable a la Chain Home inglesa. Estos radares
formaban parte de una vasta red de fortificaciones y de vigilancia
que cubría las costas desde Noruega hasta el sur de Francia
conocido con el nombre de «Fortaleza Europa» según
palabras de la propaganda Nazi y colaboracionista. La palabra
“fortaleza” no debe llevarnos a engaño, pues
será edificada muy lentamente y no estará terminada
hasta 1944.
Una
foto tomada en 1941 por un avión de reconocimiento de la
RAF muestra la presencia de radares desconocidos en Normandía.
Se lleva a cabo una operación de comando para capturar
elementos de los radares y permitir así su estudio por
parte de científicos británicos…
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